Luego del café, me dirigí a la ventana de aquella cálida habitación, miré hacia arriba, me perdía lentamente en cada centímetro de cielo iluminado con pocas estrellas acompañando la noche, lo cual no sirvió de excusa para no acrecentar mi confusión.
Exactamente tres horas y veinte minutos observando,no funciono, ninguna de esas ideas momentáneas que me molestaban se aclararon.
Incapaz de conseguir el resultado que esperaba, decidí descansar un poco: era absurdo querer escapar de todo eso mirando el horizonte, si la solución solo la encontraría en tu mirada (y tu sonrisa) ¡me sentí inútil otra vez! imagine que no sería fácil obtener, de tu parte, un buen gesto para observar detalladamente; pero me valerían entonces, solo cinco segundos para volver a disfrutar de mi felicidad.

me gusta como escribees!
ResponderEliminarGracias!!! :)
Eliminar