viernes, 16 de diciembre de 2011

Pasado pasado esta

"Reiré hasta que me duela la barriga, cantaré hasta que mi garganta se queje, escucharé música hasta quedarme sorda, bailaré hasta que mis tacones se rompan, dormiré hasta que mi cama me eche, jugaré hasta que me aburra, hablaré por teléfono hasta que se gaste la batería, saltaré hasta que se rompa el suelo, pero sobre todo, sonreiré hasta que se acabe el mundo."

Volver atrás,volver a esos años de inocencia,donde no nos importaba nada. Donde cuando pintabamos cuatro rayas colgaban el dibujo en la puerta de la nevera,donde nos daban un caramelo por sacar "buenas notas",donde todo era más fácil,donde no teníamos problemas,donde la vida era solo y solamente risas,donde en un cumpleaños gritabamos y cantabamos como si cada uno fuera el nuestro,donde ir al parque con nuestra madre nos parecía lo más divertido del mundo,donde ir a comprar una bolsita de chuches nos parecía una aventura, donde los cuentos de hadas eran reales y soñábamos con vivir aquellos cuentos de princesas, donde la responsabilidad y las preocupaciones no existen, donde soñábamos con crecer y pensábamos que todo sería mejor, donde la vida sería más fácil y sencilla. Ahora nos damos cuenta de que no equivocamos, ahora queremos volver a ser esos críos de antes, donde la inocencia existía y la imaginación era nuestra mejor arma, esas cosas ahora son simplemente recuerdos, recuerdos que queremos volver a revivir, volver al pasado y sonreír. ¿Quién dijo que la vida sería sencilla? y es que la vida es un recorrido con un mismo principio y un mismo final. Eso sí, depende de nosotros el recorrido que hagamos, por que nosotros somo los que elegimos de que forma recorrer nuestra vida, puede ser corta o larga, recta o con muchas curvas, es decisión nuestra la forma en la que decidimos vivirla. En ese recorrido encontraremos obstáculos cada cual más difícil y nuestro deber es encontrar una forma de pasarlo, pero pensando que eso siempre influirá de una manera u otra en el futuro. Cada detalle es importante e imprescindible, ya que en la vida todo esta conectado de alguna forma, y de alguna forma todo influye. Todas y cada una de las palabras, acciones y sucesos están conectados con algo en común. Al fin y al cabo el final el es mismo pero depende de cada uno de nosotros el recorrido que elegimos para hacer nuestro camino, disfrutar o no de él es decision tuya. Millones de personas con millones de caminos diferentes, historias y vivencias únicas que son irrepetibles. También depende de ti con quien quieres vivir cada momento y con quien quieres recorrer tu camino, hay quien permanece hasta el final y otros que se quedan a medias. Hay quien deja una huella imborrable y otras huellas que desaparecen con el paso del tiempo. Cada hora, cada minutos incluso cada segundo cuenta así que disfruta este largo camino al máximo y no desaproveches las oportunidades que se te presenten.

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